Un milagro natural: la migración de la Mariposa Monarca

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Cada año, millones de mariposas monarca emprenden un largo viaje desde Canadá y Estados Unidos para llegar a los bosques montañosos del centro de México, principalmente al estado de Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, en los límites de Michoacán y el Estado de México.
Tras recorrer hasta unos 4 000–4 500 km, las primeras monarcas comienzan a llegar a finales de octubre o principios de noviembre, generalmente coincidiendo con la celebración del Día de Muertos.
Ya instaladas, las mariposas pasan el invierno agrupadas en las ramas de árboles de oyamel y pino, formando colonias densas que cubren grandes superficies.


Ciclo de vida, migración y comportamiento
• La población migratoria pertenece a la “generación especial” que vive más tiempo que las monarcas comunes — su misión es completar la migración hacia el sur, pasar el invierno, y al regresar en primavera reproducirse. Durante su estancia en Michoacán, las mariposas ahorran energía agrupándose en las ramas, especialmente durante las noches frías; cuando el sol calienta, algunas se activan, vuelan en busca de néctar o agua y luego regresan a sus ramas.
• Su migración es un fenómeno poco común en insectos: son prácticamente la única mariposa conocida que realiza un viaje de ida y vuelta de miles de kilómetros. __
¿Dónde y cuándo verlas en Michoacán?
Los principales santuarios donde se puede observar la concentración de mariposas son:
• El Rosario (municipio Ocampo)
• Sierra Chincua
• Senguio / bosques del oriente michoacano La temporada de visita va generalmente de finales de octubre — principios de noviembre hasta marzoLos mejores meses para verlas activas (volando, alimentándose, cambiando de ramas) suelen ser enero y febrero.
También conviene visitar en días soleados, preferiblemente entre mediodía y primeras horas de la tarde, cuando las monarcas aprovechan el calor para moverse


Importancia ecológica, cultural y turística
• Las monarcas son clave en los ecosistemas como polinizadoras durante su migración.
• Su llegada a Michoacán coincide simbólicamente con tradiciones de memoria y espiritualidad en algunas comunidades: por ejemplo, se asocia con la creencia de que representan las almas que retornan durante el Día de Muertos. El fenómeno atrae turismo nacional e internacional — visitar los santuarios ofrece una experiencia de naturaleza, caminar por bosques mágicos, y observar un espectáculo de color y movimiento difícil de igualar.
• La existencia de estos santuarios también pone en foco la necesidad de conservar los bosques de oyamel: sin esos árboles, las monarcas no podrían sobrevivir el invierno.

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